sábado, 16 de abril de 2016

La importancia del respeto en la sociedad


El respeto como la honestidad y la responsabilidad son valores fundamentales para hacer posibles las relaciones de convivencia y comunicación eficaz entre las personas ya que son condición indispensable para el surgimiento de la confianza en las comunidades sociales.

Probablemente, la falta del respeto ha acrecentado por el excesivo énfasis que hemos puesto a la libertad y los derechos de los individuos con el olvido de la responsabilidad y el deber como contra parte complementaria. De una forma u otra, la libertad parece despojarnos de nuestra responsabilidad para con el bien de los demás, es una excusa para la indiferencia y una puerta hacia el incumplimiento del deber.

Hemos creado una interpretación muy generalizada de que nuestro individualismo es “sagrado” que al sentirnos dueños de nuestra propia manera muy personal de interpretar al mundo, podemos criticar a quien sea, y ridiculizar a la persona que represente cualquier autoridad. De la misma manera que nos sentimos con el derecho de no respetar normas, ni política, ya que las normas y las políticas fueron hechas en base a una autonomía de la conciencia.

Está en mi valoración con respecto del objeto o de la persona el respetarlo o no respetarlo, por ello es importante agregar el amor a los valores de los que se es responsable. La palabra responsabilidad significa que yo puedo responder por mis acciones y solamente se entiende en el sentido de interpretar la libertad como poder respetar o no respetar aquello que es valioso. Pero no por ello quiero decir que podemos juzgar a simple vista que merece ser respetado y que no, esa potestad no la tenemos nosotros los seres humanos,  lo que sí es una realidad es que podemos elegir respetar o no. En base a nuestros valores, podemos discernir que acción es mejor, cual entrega más paz interna y cual es más fructífera en nuestras relaciones sociales. 

Aquí les mostramos un vídeo de cosas que quizás pensamos sin darnos cuenta y las decimos pero que realmente son una desconsideración y una falta de respeto.


                                    

La sociedad del dopaje que nos consume

El hombre cada día es más consiente de la responsabilidad que la sociedad carga sobre sus hombros. Cada vez la siente más y cada vez le cuesta más trabajo satisfacer su voracidad. Muchas veces resulta ser que, un trabajo elegido y luchado con esfuerzo termina siendo una carga constante que cada vez se hace más pesada. Nunca se siente suficiente, incluso cuando el rendimiento es el máximo, el humanamente sano, mientras aparezca alguien que pueda dar aún más, tenemos la idea o se nos hace sentir que no somos suficientes.

De este fenómeno que ha ido escalando rápidamente desde inicios de la era industrial, nace la sociedad del dopaje, donde el hombre, en medio de su impotencia por ser simplemente un humano, busco alternativas para mejorar su rendimiento. En otras palabras se apoyó en sustancias y actividades que lo hicieran sentir un ‘súper-humano’ capaz de llevar en sus hombros cualquier  carga pesada. Cada día los trabajos exigían más y no trabajar simplemente no era una opción.

El deporte es originalmente lo primero que relacionamos con la sociedad del dopaje, y muchas veces lo asociamos únicamente con esa esfera. El deporte es la forma en que la modernidad manifiesta su nostalgia del héroe. De un modo metafórico y virtual, el deporte revive aquel mundo épico donde estaban claros los límites del territorio y los miembros de la tribu, de cuyos valores comunitarios el héroe era el representante más íntegro y armonioso.

Quizás esto se dio por los escándalos atribuidos a estas esferas por varios integrantes. Como una vez expreso Gabriel García Márquez: ‘la corresponsabilidad de la sociedad en esta plaga al exigir cada día más y más de los deportistas, al reclamarles que batan récords, que en cada salto vuelen más, que cada vez corran más deprisa.’ El hecho de que un deportista con el que cuenta toda una nación sea absorbido por la sociedad del dopaje, hiere a su nación, ya que aunque todo el mundo se encuentre absorbido a su manera, no dejamos de visualizar a los deportistas como una especie de héroes capaces de hacer todo. Nos decepcionamos pero al final continuamos juntos bajo este ciclo de dopaje que nos retoma.

El dopaje no se trata solo de consumir las drogas comunes, se trata de depender de bebidas energéticas, de comidas azucaradas, de consumir azúcar, de utilizar medicinas no recetadas y sin ningún fin medico para poder trabajar y sobrevivir al día. Todas estas actividades nos van consumiendo y nos hacen dependientes de estas para poder continuar.

No pretendo justificar ninguno de estos comportamientos, ni siquiera aquellos que alegan haberlo necesitado a sobremanera. El dopaje es fruto de una decisión personal y, por tanto, concierne sobre todo al individuo que se deja arrastrar. Pero tampoco puedo negar que también influyen las exigencias de una sociedad que no se detiene y que pretende arrastrar a quienes trabajan por ella, sin importar su condición.





¿Que hacer con el riesgo?


Según diversas fuentes el "riesgo"  es un termino proveniente del italiano que hace referencia a la proximidad de un posible daño. Al escuchar la la palabra "riesgo", inmediatamente la asociamos al peligro. No obstante, el riesgo esta mucho mas ligado a nuestra vulnerabilidad ante las situaciones, y el peligro mas bien al daño factible.  

No cabe duda de que el vivimos en una sociedad sonde los riesgos son inevitables. Constantemente estamos rodeados de riesgos en el trabajo, en la familia, en los estudios, con los amigos...
Ante esta situación, la sociedad nos empuja cada día mas a la idea de que debemos asumir enfrentar ese riesgos que nos acechan, con la esperanza de que, muchas veces, asumiendo a situaciones de incertidumbre, podemos encontrar grandes oportunidades.


Es aquí donde entonces entra a jugar la modernidad reflexiva. Independientemente de que no todos lo riesgos suponen un peligro, nuestra curiosidad, nuestra vivacidad, esa adrenalina debe estar mediada por esa capacidad reflexiva con la que hemos sido dotados, de manera que podamos actuar con seres responsables con nosotros mismos y con nuestra sociedad.

jueves, 7 de abril de 2016

¿Independencia incluirá Dependencia?

Vivimos en un mundo rodeados de competividad. En cada área en la que nos desenvolvemos, encontraremos a alguien con un talento menos o más desarrollado que el nuestro. En una institución, estos distintos talento, ya sean del  mismo área o de especialidades distintas, se únen para ejecutar una labor.
 Desde pequeños nos inculcan a ser competitivos, ser los mejores e independientes para crear a un ente completo, pero nunca nos dicen que la verdad es que sí dependemos de otros. Por mas independiente que estes en tu ámbito de trabajo, compañia o consultorio propio, trabajas con otras personas que aunque trabajen para ti tienen una función que sin ella no podrías llevar a cabo la tuya.

 La pregunta es, ¿de qué debemos ser dependientes? Hay que tener claro aquellos cosas a las que ser dependientes nos limitan del crecimiento personal, pero hay que dejar atrás la idea de que ser independientes en su totalidad es como el modelo ideal de un ser humano, algo utópico que todos deberíamos de alcanzar. !Pues no¡ Tenemos que empezar a aceptar que en nuestro itinerario diario, es inevitable depender de otros. 

Futuro Nublado

El futuro es actualmente una nube oscura acercándose que trae consigo una interpretación negativa en vez de positiva. Estamos viendo en nuestro presente un futuro nublado, sin esperanzas de que traspase un rayo de luz. Cada vez más incrementa la distancia entre humanidad y labor lo que causa la desaparición del compañerismo y crea un crecimiento en el intéres individual en vez de comunal.

La gente no se preocupa en el prójimo como en tiempos pasados. Ya no está presente la confianza en el futuro compartido de la generación moderna y de alguna manera debemos de recuperar y restaurar lo perdido. Así como dice Bauman, el trabajo es como un proceso que cada individuo debe de llevar a cabo para traspasar la cultura del consumismo ya establecida, siendo esta también, una herramienta primordial para restablecer lo ya perdido con el tiempo, la relación entre labor, tiempo y resultado que sería en el dia nublado, una población preparada para dicho diluvio.

Confianza Política

La ecología es un tema que abarca la seguridad, no solo de los seres humano, sino también del planeta en su totalidad. En eras pasadas, donde habitaban los taínos, la ecología estaba en manos de todos. Todos tenían un papel dentro del medio ambiente y era una respondabilidad común que venía de la mano con la conexión y cercanía que tenían estas personas con su entorno.



 Hoy en día la ecología esta en manos de instituciones del estado, ya no es una responsabilidad propia de cada ente. Para hacer más ¨eficiente¨ y ¨rápido¨ los procesos naturales, ellos utilizan nuevos productos o procesos industriales que agregan riesgos a los ya existentes para los cuales todavía no hay personal capacitado para enfrentar dichos riesgos. Esto puede conllevar al colapso de los mercado, destruyendo la confianza política y la creedibilidad de su trabajo.


martes, 5 de abril de 2016

La Libertad Frente a la Comunidad Humana


La libertad humana tiene un compromiso que implica responsabilidad.

Libertad no es solo elegir lo que nos plazca sino está orientada a un fin superior a cuidar de nuestra comunidad, fomentar la vida y humanidad en el mundo. Es dar posibilidades y el deber de realizarse como persona.

 Libertad es un reto y un desafío.

La libertad humana se ejerce buscando el bien personal como interpersonal, tomando conciencia y construyendo un mundo mejor.

Cabe destacar que esta forma de libertad -que puede calificarse como “política” o “social” - consiste fundamentalmente en la autonomía, o la independencia que permite al individuo regir su propio destino dentro de la comunidad; así como a las propias comunidades sin tener imposiciones o impedimento por parte de otras comunidades.

Respecto de la libertad política del individuo, ella no consiste sin embargo en la capacidad de eludir las leyes de la polis; pero sí en elegir sus propias conductas dentro de las que no las infringen.

En fin, La libertad personal implica una responsabilidad con la comunidad para poder ejercer una realidad y verdadera libertad para construir un mundo mejor. La persona no puede actuar solamente bajo decisiones de una autonomía solipsista, es decir esto es la creencia metafísica de que lo único de lo que uno puede estar seguro es de la existencia de su propia mente, sin considerar por encima de esto la justicia y la igualdad que debemos tener todos como base.